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La Sibila de Cumas es una de las figuras más antiguas que desfilan en la Semana Santa de Puente Genil, siendo la de Cumas, la única sobreviviente de aquellas doce que se nombran por primera vez en las Actas de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en el año 1663 donde se dice que gastó la cofradía 48 reales "de doce rostros y cabelleras para las sibilas", siendo de la misma época que las figuras de los Evangelistas (1661), los Apóstoles (1662) y los Ataos (1662).  De la historia romana, se cuenta que la Sibila Cumana en tiempos de Tarquino el Soberbio presento al rey nueve libros, pidiendo por ellos 300 escudos, a Tarquino le pareció excesivo el precio y no lo aceptó. Por los seis restantes volvió a pedir la Sibila la misma cantidad de dichos libros, con la nueva negativa de Tarquino y vuelta a quemar otros tres, por parte de la Sibila, quien volvió a pedir los 300 escudos por los tres que quedaban. Considerando Tarquino que acaso hubiera cierto misterio en ello accedió a dar los 300 escudos por los tres libros que quedaban, que como cosa sagrada colocó debajo de la custodia de dos patricios en el Capitolio y eran consultados por los romanos cuando eran amenazados o sufrían debilidades. En tiempo de Sila, 83 años antes del nacimiento de Cristo, se produjo un incendio en el Capitolio y con el se quemaron los tres libros. Desearon los romanos reparar tan sensible perdida y se dedicaron a la recopilación de versos de las sibilas, llegándose a juntar hasta mil versos. De estos se extrajeron fragmentos que contenían claros vaticinios de la venida de Cristo y de su Rendición, que fueron apreciados por algunos Padres de la Iglesia y base de sus argumentos contra los gentiles. Con el tiempo, el numero de Sibilas ira reduciendo como se puede observar en el inventario de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de 1711, donde solo se nombran once, en el que nos dice que portaban como atributos escudos o tarjetas, nombrándose de nuevo en las cuentas de 1719 en la partida de gastos en los referente a "168 reales de zapatos que se dieron en el tiempo de esta cuenta a los ángeles y las sibilas", posteriormente aparecen nuevamente las sibilas, en el año 1815, sin especificar el numero, llevándonos ésta a la referencia del prologo del Primer Libro de Actas de la Corporación, donde se fecha la fundación de las Virtudes Cardinales y Sibila de Cumas en 1875, en la que nos aclara que "Como entonces salían muchas Sibilas, esta Corporación escogió la de Cumas, fundiéndose la misma en "Las Virtudes Cardinales y Sibila de Cumas", siendo a mi entender, la única sobreviviente por aquellos años. Será a finales del siglo XIX, cuando aparecen tres testimonios directos de cómo se desarrollaban las procesiones por aquel entonces, primeramente en la información que nos facilita Rodolfo Gil en el año 1895, donde hace referencia, por primera vez, de la aparición de la Sibila de Cumas junto con las Virtudes Cardinales, posteriormente, en el libro "Semana Santa de Puente Genil" de Miguel Gálvez, de 1899, donde nos indica que van desfilando, el Viernes Santo de mañana, tras la imagen de San Juan Evangelista y posteriormente será Miguel Eroles, en su Semana Santa de Puente Genil, de 1.908, cuando de forma poética nos dice: "Encadenadose formales, dignos de las mejores plumas, Las Virtudes Teologales, Y la Sibila de Cumas. Las preceden con gran calma cual si fueran mortales, las Virtudes Cardinales y las Potencias del Alma." |  | Podemos decir que la Sibila de Cumas es parte de las Virtudes Cardinales desde su fundación en 1875, siendo la única sobreviviente de aquellas que procesionaba Jesús Nazareno, siendo durante la segunda mitad del siglo XIX cuando aparecen muchas Corporaciones Bíblicas, rescatando de alguna manera aquellas figuras que habían desaparecido. Los ropajes que viste la Sibila de Cumas, se basan en las distintas representaciones pictóricas de la misma, siendo de gran parecido a un grabado encontrado del siglo XVIII, del que obtuvimos una copia gracias a la colaboración del Antonio Illanes Velasco. {mosimage} Como puede observarse viste largo túnico de terciopelo negro, cuya hechura data de 1983, rematándose este en la cintura por un fajín negro bordado en oro y enriquecido con pedrería, que se añadió en la década de los ochenta fruto del trabajo del que fuera hermano Manuel Montilla, en el pecho se remata con un escudo plateado donde aparece la inscripción "Sibila de Cumas", realizado por el artista pontanés D. Jesús Mª. Cosano en el año 2000, que vino a sustituir otra anterior realizado en fundición y como calzado lleva una zapatillas del mismo color que el fajín con bordados en oro, realizados en la ciudad alicantina de Elche, en el año 2002, por mediación de nuestro hermano Francisco José Jiménez, que sustituyeron a otras similares que se encontraban en un estado de deterioro. {mosimage} {mosimage} El rostrillo, de gran extraordinaria belleza, fue realizado por Jesús Gálvez Silva "Chifarri", en el año 2001, que reemplaza a otro del mismo autor del año 1984. Completa el conjunto una espectacular peluca rubia, de pelo natural, realizada en el año 2001 en Madrid, ocupando el lugar dejado por otra del mismo tamaño y color que con el paso del tiempo se había deteriorado bastante, terminándose el conjunto con una artística corona plateada, que fue restaurada en el año 1.998 en Lucena. {mosimage} La Sibila de Cumas porta en la mano derecha un báculo de plata, donde se apoya en su caminar por el mundo, que fue restaurado en el año 1998, en la vecina localidad de Lucena, y el la mano izquierda porta una copa de plata con siete serpientes para alejar a los pecadores que se enamoran de su hermosura en su caminar por el mundo. {mosimage} En la actualidad la Sibila de Cumas desfila el Viernes Santo, tanto en la mañana, la tarde y en la noche, antecediendo a las Virtudes Cardinales (Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza),incorporándose tras la Imagen de San Juan Evangelista, el Sábado Santo desfila en la procesión del Santo Sepulcro, con la figuras Justicia y Misericordia y el Domingo de Resurrección volverá a desfilar con las Virtudes Cardinales en la procesión que cierra nuestra Semana Santa, la de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado. Para terminar decir que la Sibila de Cumas es la figura insigne de la Corporación, pudiéndola vestir solamente aquellos Hermanos que han superado su periodo de prueba y ya han sido bautizados, teniendo el honor de encabezar las Estaciones del Jueves Santo, el hermano que le tocase el vestirla el Viernes Santo de Mañana. Para esta Corporación es un honor poder contar con personaje simpar en la Semana Santa, estando en mente a largo plazo el poder incorporarle algunas de aquellas otras Hermanas Sibilas que ha perdido con el transcurrir de los años.
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